Despido Improcedente
El despido improcedente es una de las figuras más discutidas en el derecho laboral español. Entender qué lo define y cómo actuar cuando te enfrentas a uno es crucial tanto para trabajadores como para empresarios. En este artículo, exploraremos el concepto, cómo se puede reclamar y qué consecuencias tiene, incluyendo la indemnización y la posibilidad de readmisión.
¿Qué es el despido improcedente?
Un despido es improcedente cuando el empresario no ha cumplido con los requisitos legales para despedir a un trabajador o cuando no existe una causa justificativa que avale el despido. Según la jurisprudencia española, un juez debe evaluar cada despido para determinar si se ajusta o no a Derecho.
Por ejemplo, un despido disciplinario en el que no se justifiquen adecuadamente las faltas graves del trabajador es muy probable que sea declarado improcedente por un tribunal. En definitiva, cualquier tipo de despido (disciplinario, objetivo o colectivo) puede ser declarado improcedente si no cumple con los requisitos de forma y fondo.
Tipos de despido según su ajuste a la ley
Dependiendo de si un despido se ajusta o no a la normativa legal, puede clasificarse en tres tipos:
- Despido procedente: Cuando el despido está completamente justificado y se ajusta a las causas y formalidades exigidas por la ley.
- Despido nulo: Se considera nulo cuando vulnera derechos fundamentales o discrimina al trabajador, como en casos de despido por embarazo o baja médica.
- Despido improcedente: Este ocurre cuando el empresario no cumple con los requisitos legales o no justifica adecuadamente las causas del despido.
Cómo actuar ante un despido improcedente
Si recibes una carta de despido y no estás conforme, lo primero que debes hacer es firmarla indicando "NO CONFORME". Esto es esencial para que puedas reclamar después. Una vez firmada, debes presentar una papeleta de conciliación ante el Servicio de Mediación, Arbitraje y Conciliación (SMAC). Si no hay acuerdo, podrás interponer una demanda ante el juzgado laboral competente.
El proceso de reclamación es el siguiente:
- Papeleta de conciliación: Es el primer paso para intentar llegar a un acuerdo con la empresa.
- Demanda judicial: Si no se alcanza acuerdo en la conciliación, deberás presentar una demanda en el juzgado. El juez, al evaluar el caso, decidirá si el despido es improcedente, nulo o procedente.
Efectos de un despido improcedente
Si el juez declara el despido como improcedente, el empresario tiene cinco días para optar entre dos opciones:
Readmitir al trabajador: El empresario deberá reincorporar al trabajador en las mismas condiciones que antes del despido y abonar los salarios de tramitación, que corresponden a los sueldos dejados de percibir desde la fecha del despido hasta la notificación de la sentencia o hasta que el trabajador haya encontrado otro empleo, si es antes de la sentencia.
Indemnización: Si el empresario decide no readmitir al trabajador, deberá pagar una indemnización. Aquí distinguimos entre dos casos:
- Contratos anteriores al 12 de febrero de 2012: La indemnización será de 45 días de salario por año trabajado, con un límite de 42 mensualidades.
- Contratos posteriores al 12 de febrero de 2012: La indemnización es de 33 días de salario por año trabajado, con un tope de 24 mensualidades. Los periodos inferiores a un año se prorratearán por meses.
Si el empresario no comunica su decisión en el plazo de cinco días, se entenderá que opta por la readmisión.
Ejemplos de despido improcedente en situaciones comunes
Despido improcedente con contrato temporal
Tanto en contratos indefinidos como temporales, si el despido no se ajusta a las formalidades o las causas no están justificadas, se considerará improcedente. El trabajador dispone de 20 días hábiles para reclamar la improcedencia del despido.
Sentencias destacadas sobre despido improcedente
Existen varias sentencias recientes que ayudan a comprender cómo los tribunales aplican la normativa:
- STS de 27 de enero de 2021 (314/2021): Consideró improcedente la extinción de un contrato de obra cuando se produjo una concatenación de contratos sin causa justificada, algo que ocurre frecuentemente en el sector público.
- STS de 21 de julio de 2021 (4111/2018): Declara improcedente el despido de un trabajador que no fue readmitido tras una excedencia voluntaria. En este caso, el trabajador tiene derecho a la prestación por desempleo.
- STS de 11 de mayo de 2021 (4325/2018): Establece que, en despidos de alta dirección, es compatible reclamar la indemnización por despido improcedente y la pactada por falta de preaviso.
- STSJ de Madrid de 1 de junio de 2022 (504/2022): Sentencia que permite al trabajador optar por la indemnización si la readmisión no es posible porque el centro de trabajo ha cerrado.
Derecho a paro tras un despido improcedente
Un trabajador despedido de manera improcedente sí tiene derecho a prestación por desempleo, siempre que cumpla con los requisitos de cotización (360 días en los últimos 6 años) y se inscriba como demandante de empleo.
Tributación de la indemnización por despido improcedente en el IRPF
La indemnización por despido está exenta de tributar en el IRPF dentro de los límites establecidos en el artículo 7 de la Ley del IRPF. Esta exención es aplicable a las indemnizaciones legales por despido improcedente, hasta un límite de 180.000 euros. En el caso de despidos colectivos o por causas económicas, técnicas, organizativas o de producción, también se aplica esta exención.
¿Es suficiente la indemnización por despido improcedente en España?
El debate sobre la suficiencia de la indemnización por despido improcedente en España ha sido reavivado por el Comité Europeo de Derechos Sociales (CEDS). En julio de 2024, concluyó que la indemnización establecida por la legislación española no cubre adecuadamente los perjuicios sufridos por el trabajador. Esta conclusión deriva de la Reclamación n.º 207/2022 presentada por el sindicato UGT, que argumentaba que el sistema actual no disuade suficientemente a los empresarios de realizar despidos improcedentes.
Según el CEDS, la indemnización en España no es proporcional a las pérdidas sufridas por el trabajador ni cumple con los estándares de protección recogidos en el artículo 24.b de la Carta Social Europea Revisada. Aunque existen mejoras jurisprudenciales que permiten indemnizaciones adicionales en ciertos casos, estas no se aplican de forma generalizada.
No hay comentarios:
Publicar un comentario